Sorry, your browser doesn't suppor Java. El Tiempo de los Sueños (Dreamtime)

 

La patria reconquistada E s todavía muy temprano. El Sol no ha hecho más que empezar a torturarnos cuando nos acercamos a unas escarpaduras que se levantan unos 200 metros sobre el parque. Aquí termina Kakadu y empieza la patria reconquistada por los aborígenes a los blancos: La Tierra de Arnhem. Nos está vedada su entrada. Raros permisos son concedidos, siempre argumentando buenas razones y con la autorización de los ancianos consejeros tribales locales. Pero las paredes casi verticales de la meseta no son uniformes y una enorme roca se ha separado del acantilado. La roca "Nourlangie" ha sido, es y será un lugar sagrado aborigen, llamado "Burrunguy". Se levanta abruptamente sobre el "Anbangbang" Billabong, y en todos sus refugios rocosos muestra el paso de incontables generaciones de los más antiguos pobladores de esta isla–continente.

No tenemos que andar mucho cuando aparece la primera galería de arte rupestre. Un wallaby ha decidido que la cueva es un magnífico lugar para dejar pasar las diez infernales horas más calurosas del día. Echado sobre el fresco polvo que, sin lugar a dudas, guarda los deshechos de los antiguos moradores del lugar, se acicala el pelo y prepara la digestión de la hierba que ha comido la pasada noche. No parece preocuparle demasiado nuestra presencia.

Entre la penumbra de la cavidad distinguimos claramente, sobre una pared irregular, de unos 25 m. de largo por 10 m. de altura, infinidad de trazos de distintos grosores y tres colores predominantes: el ocre, con varias tonalidades, el negro y el blanco. Poco a poco se van configurando las formas de los espíritus que rigen el mundo místico aborigen y que forman parte de su génesis o "Tiempo de los Sueños". "Tjukurpa" o "Lalai" según el idioma y concepto aborígen.

El wallaby deja, por un momento, de asearse y mira a un muy antiguo pariente dibujado en el muro rocoso, señalándonoslo... ¡Yo también estuve allí!.

Serenidad e indolencia del canguro

Toda la pared está cubierta de líneas rectas y curvas, espirales y círculos. Este mágico lugar, tal vez por ser el primero en Australia que visitamos, nos impresiona y nos abraza haciéndonos olvidar todo lo que nos rodea. Aquí debían de haberse realizado numerosas ceremonias sagradas acompañadas por bailes. Habíamos leído que los aborígenes eran tan primitivos que no tenían lenguaje escrito. El prejuicio común nos había dicho que aquello eran rudimentarios dibujos realizados por un autor, o autores, incapaces de representar la realidad exterior.

–¡Qué maravilla artística! – Comento– ¡No son, en absoluto, mamarrachos!

–Yo diría que parecen más hieroglíficos abstractos pertenecientes a un muy antiguo lenguaje ideográfico – aclara Helena – Las pinturas se superponen unas a otras. Las más antiguas datan de hace más de 23.000 años y las más modernas... ¡Unas décadas tan sólo! Este es, probablemente, la expresión cultural y artística más antigua y continuada de este planeta todavía azul.

El pueblo aborigen vive en Australia desde hace unos 40.000 años antes de que el primer europeo descubriera el continente. Algunos antropólogos se aventuran hasta los cien mil años. Su cultura, por lo tanto, antecede en decenas de miles de años a las pirámides de Egipto, con "tan sólo" 4.500 años. La tribu de los "Bunggunditj", que habita los alrededores del Monte Gambier, en Australia del Sur, mantiene en su tradición oral, cómo eruptó el Monte Muirhead, y ocurrió... ¡hace 20.000 años!.

Todo el grupo escucha atentamente. Las cifras no cesan de bailar con muchos ceros a la derecha. Aquellos antiguos pobladores daban caza a marsupiales como el wombat de la talla de un rinoceronte, hoy del tamaño de un jabalí; y a canguros de casi cuatro metros de altura. Fauna extinta hace ya algunos miles de años pero todavía recordada de generación en generación por los actuales pueblos aborígenes.

Helena adora la cultura aborigen, tiene muchos amigos de esta raza melanésica de piel oscura y defiende su idiosincrasia tan especial con auténtico ardor y, para no olvidarse de los nombres, consulta, de vez en cuando, un portafolio que ha sacado de la guantera del vehículo, repleto de papeles y recortes de periódico.

Barramundis

- El período de la creación del mundo es, muy a menudo, considerado el "Tiempo de los Sueños", un concepto que da pié a erróneas interpretaciones, puesto que cuando algún anciano aborígen relataba su historia, los antiguos colonizadores blancos lo describían como un cuento soñado. Fue "Lalai" o "Tjukurpa" , el tiempo en que los seres espirituales o espíritus ancestrales viajaron por la tierra ordenando todos los accidentes geográficos – cuenta nuestra guía y abogada – Cada región tiene sus propios espíritus protagonistas, en los Kimberleys encontrareis a los "Wandjina", "Marlu" el Gran Canguro y los perros "Maletji". En la Pilbara a "Mangela" y a los "Jaburara" liderados por el "Escalador" de la península de Burrup. Y aquí, en el Norte a "Namarrgon", el espíritu relámpago. Quizás sea "Warlu", la serpiente arcoiris, como representante de la misma tierra, la más conocida en toda Australia -.

–¿Qué quieres decir? – Pregunto– ¿Significa que el concepto de "Tiempo de los Sueños", no es común a todas las tribus del país?-

El Guardián de la Galería

–¡Por supuesto que sí! – Responde la australiana – Pero con ciertas variaciones, fruto de las peculiaridades de las distintas regiones. El Lejano Norte, como llaman a esta parte del estado, es de clima tropical. Se nota... ¿verdad?. El Sur es típicamente mediterráneo y el Centro, totalmente desértico, de modo que "Namarrgon", el espíritu relámpago no es excesivamente popular en Alice Springs, pero no por ello desconocido. Las tormentas eléctricas son muy frecuentes en esta época del año en toda la Australia al norte del Trópico de Capricornio– Y continúa – Cuando llegaron los británicos existían más de 500 naciones aborígenes, unos 200 idiomas, tan diferentes entre sí, como puedan serlo el castellano del ruso, y alrededor de 700 dialectos. Muchas han desaparecido ya para siempre – se lamenta – Cada nación o tribu estaba formada por un número de clanes familiares, y así continúa todavía. Cada clan deambulaba por el pedazo de tierra que le proporcionaba el sustento diario, es decir, eran, en su gran mayoría, nómadas cazadores y recolectores y, en tiempos de abundancia, invitaban a los clanes vecinos a compartir su buena suerte. Los contactos directos no se extendían mucho más allá. Es obvio que aquí, en el Norte, hay mucha más profusión de alimentos y la población aborigen fue más numerosa que en las tierras áridas del Centro. No existían, ni existen, castas especiales de soldados, sacerdotes o sistemas de autoridad centralizada entre los primeros pobladores de Australia. Me parece que tengo un recorte por aquí...–

Helena rebusca en su cartapacio y me entrega un viejo trozo de periódico amarillento.

–Leer lo que dijo Silas Roberts, el primero y más antiguo diputado aborigen del Consejo de las Tierras del Norte, en su protesta por la concesión minera dentro de Kakadu – dice – Expresa, en pocas palabras, lo que sienten los auténticos australianos.-

Y leo para todo el grupo en inglés y en voz alta:

"Los Aborígenes tienen una especial conexión con todo lo que es natural. Los Aborígenes se ven a sí mismos como parte integrante de la Naturaleza. Nosotros vemos a las cosas naturales como parte de nosotros mismos y a todas las cosas de la tierra como partes humanas. Esto ha sido dicho a través de la idea de los Sueños. Con el Tiempo de los Sueños queremos dar a entender la creencia de que, hace mucho tiempo, aquellas criaturas iniciaron la sociedad humana; ellas crearon todas las cosas naturales y las colocaron en su sitio especial. Aquellas criaturas del Tiempo de los Sueños estuvieron conectadas a lugares especiales, a rutas especiales, a caminos, a senderos. En muchos casos las grandes criaturas se cambiaron a ellas mismas por los rincones especiales donde todavía moran sus espíritus. La Tortuga de Cuello Largo

Mi pueblo cree en esto y yo creo en esto también. Nada de lo que se pueda decir o me puedan decir cambiará esta creencia. Esta es mi historia y es la historia de cada verdadero aborigen.

Aquellas criaturas, aquellas grandes criaturas, están tan vivas hoy como lo estuvieron en el principio de los principios. Son eternas y nunca perecerán. Forman parte de la Naturaleza tanto como nosotros mismos. Nosotros no podemos cambiarlas, ni nadie puede hacerlo. Nuestra relación con la Naturaleza es espiritual. Guardamos, protegemos y adoramos los lugares sagrados hoy y para siempre. Nosotros tenemos canciones y bailes para cada emplazamiento sagrado y nunca... ¡nunca! Nos aproximamos a ellos sin ir debidamente preparados. Cuando las grandes criaturas se desplazaron a través de la tierra, formaron pequeños grupos de gentes como yo en cada región. Aquellos pueblos recibieron trabajos que hacer durante toda su vida pero... No puedo continuar más allá en nuestras tradiciones, no pueden hacerse públicas.

Es cierto que los pueblos que pertenecen a una región particular son realmente parte integrante del lugar y, ¡si el lugar es destruido, ellos también son destruidos!. En mis viajes a través de Australia he conocido muchos Aborígenes de otras regiones que han perdido su cultura. Ellos han perdido su tierra y, con esta pérdida, han perdido parte de ellos mismos".

Y añade Helena. Namarrgon y su séquito de espíritus

–Los miembros del clan familiar nunca han dejado de celebrar rituales en honor a sus espíritus del "Lalai". Los vínculos entre los aborígenes y sus seres ancestrales son sus tótems y cada persona tiene su propio tótem, o " "Tjukurpa". Estos pueden tomar casi todas las formas posibles: escarabajos, serpientes, canguros, árboles, etc. El arte ha sido y es una parte integral de la vida aborigen, una conexión entre el pasado, el presente y el futuro, de hecho estos tres términos no existen en los "Sueños", un vínculo entre lo sobrenatural y lo terrenal, entre la gente y la tierra. Las canciones explican como el paisaje contiene aquellos poderosos ancestros creadores, los cuales pueden ejercer una influencia benigna o negativa sobre todo lo creado. Cuando viajamos por Kakadu, por los Territorios del Norte y por toda Australia, hay que tener muy presente que, todo lo que contiene el paisaje en todo momento, tiene su particular canción o historia oral, con un pasado, un presente y un futuro. Los aborígenes han tenido miles de años para completar el mayor y más antiguo manuscrito existente. –Y concluye.– La sabiduría y la destreza adquiridas a través de los siglos, permitió a los antiguos pobladores de Australia a utilizar su entorno natural al máximo de sus posibilidades. Un conocimiento íntimo de la particular flora y la fauna les garantizó los alimentos de tal forma que, las hambrunas eran raras. Al igual que otros pueblos cazadores–recolectores del planeta, los aborígenes eran auténticos ecologistas. La única modificación importante que realizaban sobre la Naturaleza era la práctica selectiva de la quema de la hierba seca y muerta. Y así, a las primeras lluvias, la nueva hierba atraía la caza. Lo practicaron durante tanto tiempo que, la mayoría de la flora australiana, es tolerante a las llamas. Esta práctica fue considerada una locura por los colonizadores británicos hasta que, los grandes incendios forestales de las últimas décadas, nos han obligado a seguir de nuevo las técnicas aborígenes.–

–Impresionante – exclamo devolviendo el recorte a Helena – Pero... Has mencionado algo sobre una mina en Kakadu... ¿Dentro del mismo parque?

–¡Así es! –replica– Y justo entre dos de los lugares más sagrados aborígenes: Este lugar,"Burrunguy" y "Ubirr". Ya verás la cerca que cierra el recinto.–
¿Una mina de qué? –Pregunto.

–¡De uranio, nada menos!– Y continúa – Es realmente curioso como los aborígenes supieran que no debían pasar la noche en aquel territorio. Era una región habitada por espíritus malignos que, de noche, se apoderaban de las almas de los viajeros. ¿Tendrá algo que ver esta leyenda con la radiación propia de la pechblenda?.– Parece preguntarse a sí misma.

¡NO! a la mina de uranio

–No termino de comprender ciertos detalles –me extraño– La comarca que comienza aquí arriba, sobre los precipicios de Arnhem, es tierra aborigen y nos está vedada y, en cambio, su lugar sagrado, podemos visitarlo nosotros y, probablemente, miles de turistas cada año. Nos encontramos en un parque nacional, declarado Patrimonio de la Humanidad, y hay una mina de uranio abierta. ¿No te parece que existen demasiadas incongruencias?–.

–¡Claro que sí! ¡Y todavía no hemos comentado nada sobre el fuego! Ten en cuenta que las relaciones entre los blancos y los aborígenes no han sido, ni todavía son, muy cordiales –esclarece– Cuando llegaron los británicos consideraron Australia como "terra nullius", es decir, que no pertenecía a nadie y empezaron a repartírsela. No fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial cuando un aborigen llamado Edward Koiki Mabo (1936-1992), consiguió demostrar al Tribunal Supremo Australiano, que ellos ya estaban allí mucho antes. Se declaró nula la antigua ley colonial, que tantas vidas había ya costado. Y desde entonces se viene desarrollando un interminable "tira y afloja" de devoluciones, concesiones, arrendamientos, ventas y compras. En fin, ya sabes que soy abogada y me paso media vida entre papeles. ¡Y todo este proceso puede durar varias vidas!–.

Sin dejar de hablar y rodeada por todos nosotros, Helena nos guía a través de un magnífico y muy bien cuidado camino. Es evidente que el lugar es profusamente visitado. Un gran aparcamiento con instalaciones sanitarias y una carretera asfaltada convierten el acceso a las galerías de arte rupestre en un punto de gran interés turístico.

–Sí, pero... ¿Cuál es la situación actual de Kakadu? –Insisto.

- El C.A.L.M.(Conservation and Land Management), el organismo estatal para la conservación, dirección y explotación de los parques nacionales, lo tiene en "leasing" por un tiempo indefinido. Kakadu es tierra ya devuelta a sus antiguos propietarios. –aclara Helena – Y la mina de uranio es una concesión hecha por los mismos aborígenes a una compañía privada que, naturalmente, les reporta pingües beneficios. Aunque no todos los favorecidos estén de acuerdo–. Divide y venceráa La Serpiente Arcoiris

–Parece que vivimos en un mundo incoherente –arguyo– Declaramos Patrimonios de la Humanidad a lugares de este planeta, todavía azul, para conservarlos incólumes para las generaciones venideras y, este mismo hecho, populariza el paraje e inicia todo un proceso que puede llegar a destruirlo. Desde que en el año 1941 se constituyó el primer parque nacional del mundo, el Parque de Yellowstone en el estado de Montana y Wyoming (E.U.A.), la idea ha proliferado globalmente y ya se cuentan por millares. –Y sigo exponiendo– Y, al tener una relación tan estrecha con la Naturaleza: nacen, crecen, se reproducen y.. mueren–.

–¿Qué quieres decir? –Interpela la australiana mientras seguimos caminando.

–Simplemente que hemos tenido la suerte de visitar ya infinidad de ellos y, a algunos ya sólo les queda el título. –Deploro– ¿Quieres un nombre? El Parque de la "W", entre Níger, Benin y Burkina Fasso, en el Africa Occidental–.

–¿Qué ocurrió? – Inquiere.

–Tal vez no atrajesen a las masas turísticas previstas o la presión demográfica fuera excesiva... No nos hemos preocupado demasiado en averiguar las causas reales. –Y concluyo– Simplemente, estuvimos allí y.. ¡No quedaba nada!. Los cazadores furtivos habían dado buena cuenta de toda la fauna–.

La charla ha cautivado a cada miembro del grupo sin ninguna excepción. Y no puedo dejar de pensar que, como ciudadano de un país situado prácticamente en las antípodas... ¿Porqué tanto interés en los avatares de los aborígenes australianos que viven en la otra parte del globo terráqueo, y en sus interminables discusiones con los descendientes de los presos británicos?.

No, no debemos despreocuparnos, vivimos cada vez más en la "Aldea Global" y, nuestras acciones, por insignificantes que nos parezcan, interactuan colectivamente.

Y llegamos a un segundo refugio rocoso donde están representados varios ejemplares de la fauna australiana. Y Helena señala un dibujo en particular de entre canguros, cocodrilos, tortugas de largo cuello y lagartos.

Thylacinus cynocephalus (Tigre de Tasmania)

- Aquí pintaron un thylacine. Es una figura muy antigua. El tilacino (Thylacinus cynocephalus) se extinguió en Australia hace ya más de diez mil años. Algunos ejemplares sobrevivieron, hasta principios de siglo, en la isla de Tasmania. –Y señala– ¡Observad las rayas de su piel! Los blancos lo llamaron el tigre de Tasmania. Fue un gran depredador. Un marsupial carnívoro que ocupó, aquí, el lugar que ocupa el león en Africa o el jaguar en América–.

–¿Y porqué se extinguió? –Pregunta Beatriz.

–La respuesta obvia, por que se murieron o los mataron a todos. –Se ríe Helena– La causa real, por que los dingos, aunque de tamaño inferior, fueron más listos. –Aclara sin dejar de sonreir– No se sabe a ciencia cierta, si los perros salvajes de Australia, los dingos, los trajeron los Macassan indonesios o los mismos aborígenes a final de la última era glaciar. Lo cierto es que, primero fueron domésticos y luego se asilvestraron. Los tigres marsupiales no fueron competencia para los nuevos mamíferos más desarrollados y, como Tasmania quedó aislada, allí no llegaron. –y remata– ¡Por cierto! como siempre había dingos en torno a los clanes aborígenes, cuando tenían hambre y no había suerte en la caza, no le hacían asco a una barbacoa de carne de perro–.

El refugio principal de Ubirr

La tercera galería de la roca "Burrunguy" resulta ser la más famosa y la más fotografiada, es el refugio "Anbangbang". La entrada está guardada por "Namandi" , un espíritu maligno. Allí es donde "Namarrgon", el espíritu relámpago, nos observa con penetrante mirada, rodeado de otras figuras y símbolos, junto a su esposa, "Barginj".

–Aquí es donde querías llegar, ¿verdad? –Me dice Helena con una enorme sonrisa.

–Más o menos, así es. Calculo que hace unos veinte años que espero este momento –bromeo – Supongo que todos hemos visto imágenes de la Mona Lisa de Leonardo de Vinci y de su enigmática sonrisa pero, situarse delante del original, en el Museo del Louvre, siempre me estremece–.

–Sí, aquí están pintados los espíritus y ancestros más relevantes, y con este estilo tan particular de la Tierra de Arnhem, el estilo de los rayos X. –y continúa explicando– Los amantes de los catálogos lo han llamado de esta suerte debido a que, el artista, parece que quiso pintar los órganos internos de sus modelos. En las galerías de "Ubirr" se ve mucho más claro–.

–Se nota que el lugar es mucho más sagrado que los anteriores –comento.

–¿Porqué lo dices? –Se extraña Helena. El mundo fantástico de Ubirr

–Por que los colores se ven mucho más brillantes. Parece que lo acabaron de pintar ayer –señalo.

–Y no te equivocas –y aclara – Estas obras fueron pintadas en 1964 por Najombolmi, más conocido como "Barramundi Charlie". Recuerda que este arte rupestre sigue estando vivo. Los aborígenes son los únicos que conocen las técnicas, los colores y los utensilios precisos. La cultura aborigen es la más antigua, todavía en vigor, de todo este planeta. Los conocimientos se han ido transmitiendo, oralmente, de generación en generación y no existe ninguna diferencia entre lo que ves y lo que se pintó hace 20.000 años, salvo el estilo que, obviamente ha evolucionado–.

Casi habíamos olvidado el calor y las moscas cojoneras pero, cuando regresamos al vehículo, poco más o menos vaciamos el enorme tanque de agua potable. Momentáneo alivio, minutos después ya la habíamos transpirado toda.

Nos dirigimos al norte, al mismo límite de Kakadu y, en efecto, durante una buena parte del trayecto, nos acompañó una valla electrificada que prohibía el paso y nos advertía de la amenaza, mediante el conocido icono amarillo de "Peligro: Radioactividad".

–Algún día tengo que robar uno de esos carteles –Pensó Helena, en voz alta.

Las Galerías de Ubirr

Las galerías de arte rupestre de "Ubirr" son tan sobrecogedoras como las de "Burrunguy"o Nourlangie. Los refugios rocosos, mayores y más numerosos pero, el modelo, mucho más tangible. El barramundi es el rey de los pescados de los ríos del norte de Australia, así como el mero lo es del mar Mediterráneo. Su exquisito sabor y su nada despreciable tamaño lo han convertido en la presa más codiciada de todo pescador. Nunca hubo desacuerdo sobre el tema entre los aborígenes y los blancos. Y la Gran Galería de "Ubirr" estaba dedicada al pez por entero.

Siguiendo el estilo de los rayos X, distinguimos claramente las espinas, la columna vertebral y las vísceras de cada pescado. Los antiguos artistas habían dejado una clara lección de anatomía ictiológica repartida por toda aquella enorme pared. La exposición triplicada en tamaño cualquiera anterior visitada y habían tenido la clarividencia de dejar para la posteridad un detalle que nos llamó enseguida la atención. Las próximas generaciones debían conocer las diferencias entre pez y pescado. Y el método empleado por todos los artistas fue claro y preciso. Al pez se le representaba entero y al pescado con la cabeza colgando.

La mañana ya se nos había ido, el tercer día se consumía y.... ¿los cocodrilos?

¿Dónde estaban los terribles cocodrilos de agua salada... devoradores de turistas?.

Aquí los cocodrilosAquí los cocodrilosAquí los cocodrilosAquí los cocodrilos

Galerías de Manyalalluk
Las Galerías de Manyalalluk
Mary y los cocodrilos Tilacino, El tigre de Tasmania

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